Es muy importante reflexionar sobre
nuestra labor educativa en cuanto al tema de la enseñanza de la escritura,
partiendo, muchas veces de conocimientos erróneos sobre lo que los niños son o
no son capaces de hacer; también partimos de ideas preconcebidas que en su
mayoría son incorrectas sobre qué es escribir.
Para la mayoría de los docentes un niño
no sabe escribir si su escritura no es legible para cualquier persona, e
incluso cuando una palabra es legible y posee significado pero le falta alguna
grafía (letra) porque el niño “se la ha comido”, señalamos que no sabe
escribir.
El documento deMyriam Nemirovsky "Sobre la enseñanza del lenguaje escrito... y temas aledaños" (capitulo 1) nos señala lo equivocados
que podemos estar, pues la escritura, como todo lo demás, pasa por fases o
niveles, y Myriam Nemirovsky nos muestra estos niveles de forma clara y
precisa, dándonos a entender que lo que para nosotros son garabatos, para los
niños son una manera de comunicarse por escrito y por tanto se ha de considerar
como escritura.
Los niños en su primer nivel de
aprendizaje escritor, distinguen entre dibujo y escritura, aunque para nosotros
su escritura de este nivel sea con garabatos, los niños adquieren la
direccionalidad y el orden lineal de la escritura, aportando longitud a sus
escrituras adaptándolas al tamaño de lo que deben escribir (si es una palabra
el garabato será corto y si es un texto el garabato será mucho más largo).
En el segundo nivel, sus
garabatos van tomando forma de
pseudoletras (dibujos) las cuales adquieren un valor cualitativo y
cuantitativo, es decir, los niños toman consciencia de que las palabras están
formadas por algo más pequeño (letras) y que variando estas letras ponen
palabras distintas, aportando pues significado al significante, así como
descubren que palabras con sonidos más largos deben de llevar más letras aunque
aún no relacionan un sonido a una letra, pues esto lo hacen en el tercer nivel.
En este tercer nivel los niños
establecen relaciones entre los sonidos y las letras, pasando por varios
estadios:
- La hipótesis silábica: relacionan una letra a una silaba (OEA – BOTELLA) recordando que al principio esta relación no implica que las letras que escriban formen parte de la palabra a escribir.
- La hipótesis silábico-alfabética: comienzan a relacionar los sonidos de una silaba con varias letras (APEUITA – CAPERUCITA).
- La hipótesis alfabética: relacionando una letra con un sonido (AVION) asemejándose a la escritura propiamente dicha pero sin atender a la ortografía.
Estos niveles son claramente visibles en
la etapa de infantil pudiendo trabajar con los alumnos dependiendo de su nivel
de desarrollo, pues la evolución de la escritura no es cronológica y se
desarrolla según la interacción que cada niño tenga con el sistema de escritura,
además es muy fácil de comprobar. Además al
entender la escritura desde esta perspectiva se trabajará partiendo de
una concepción nueva, se utilizarán estrategias nuevas y los avances
serán mayores y mas significativos.
Evaluar a vuestros niños para ver en el
nivel que se encuentran y veréis como se nota la evolución de un nivel a otro…
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